¿Por qué desinstalan tu aplicación móvil?

Aunque parezca que lo más difícil en el proceso de lanzar una nueva aplicación es el desarrollo la realidad va mucho más allá. La verdadera prueba ocurre cuando nuestra aplicación llega al mercado y es instalada, es ahí cuando probaremos su éxito o su fracaso. Una aplicación promedio pierde 77% de sus consumidores dentro de los primeros tres días después de la instalación. Dentro de los treinta días siguientes se pierde el 90%.

Dichas bajas ocurren principalmente por la oferta tan alta que existe en el mercado y las crecientes exigencias por parte de los usuarios, demandado más y mejores experiencias. Únicamente en el AppStore aparecen más de mil nuevas aplicaciones al día y en promedio desaparecen seiscientas, sin embargo las aplicaciones que encabezan la lista de descargas son aquellas de reconocidos desarrolladores que han obtenido la fidelidad de sus usuarios.

Una recurrida estrategia para que los usuarios descarguen nuestras aplicaciones es poner atención en sus intereses, existen herramientas dedicadas a monitorear su comportamiento al navegar en distintas tiendas digítales, estas nos indicarán qué es lo que buscan y qué es lo que prefieren, sin embargo una vez en el dispositivo del usuario ¿cómo evitaremos que desinstalen nuestra aplicación?

 

Estos son algunos de los factores que harán que tus usuarios borren o no tu aplicación:

Dificultad La mayoría de los usuarios prefieren aplicaciones que pueden aprender a usar apenas unos minutos después de haber instalado, con un tiempo de carga corto y la menor cantidad de páginas a navegar. El diseño de interfaz es importante, una aplicación será exitosa si es fácil de usar y mínimamente atractiva.

Una aplicación que requiere tutoriales para su uso, ligas al correo electrónico para “confirmar identidad”, con un diseño complicado y de carga lenta será sin duda un buen partido para durar menos de tres días en el dispositivo de nuestros usuarios.

Intrusión Nuestra aplicación será borrada casi inmediatamente si requiere llenar un largo formulario, en especial si dichos datos no sirven para nada. Según un estudio llevado a cabo por Localytics, el 68% de los usuarios encuestados dijeron que suelen borrar las Apps porque hay un proceso de registro “doloroso”.

El exceso de publicidad intrusiva será otra razón directa hacia la desinstalación, en la búsqueda de ofrecer una aplicación completamente gratuita se ofrece mucha publicidad indeseada por el usuario, la cual se vuelve un problema si además dicha publicidad está mal gestionada por el desarrollador. Contrario a eso, una aplicación que se descargue por un costo “simbólico” tiene mayor probabilidad de permanecer en los dispositivos de nuestros usuarios, esto para evitar el desperdicio de dinero y porque de esta manera podremos ofrecer una experiencia libre de anuncios.

Inutilidad Hay un sinnúmero de aplicaciones que poseen un limitado tiempo de vida útil, como calendarios de embarazo o aquellas que hacen referencia a celebraciones específicas que nuestros usuarios nunca descargarán con la intención de mantener para siempre, pero si mediante ellas logramos ofrecer una buena experiencia ganaremos poco a poco su fidelidad para futuros lanzamientos. Sin embargo cuando ofrecemos una app que a simple vista no ofrece nada ésta será desinstalada. Según una encuesta realizada por Localytics el 86% de las apps sólo se usan una vez pues se vuelven victimas del proceso descargar-instalar-probar-borrar. Nuestras aplicaciones deben ser diseñadas para cubrir una necesidad (de cualquier tipo) y de no ser así deben crear una necesidad que las vuelva imprescindibles para nuestros usuarios.

Saturación La interacción que tengamos con el usuario debe ser especialmente cuidadosa, específicamente evitando notificaciones constantes y solicitudes de calificación frecuentes.

Intolerancia Si la aplicación falla, se bloquea o tarda en responder: será desinstalada. Los usuarios cada día son menos tolerantes a aplicaciones que tardan en abrir o cierran sin razón. Las aplicaciones con demasiados errores o que consumen demasiada memoria no durarán mucho en los dispositivos de nuestros usuarios.

“Un estudio que realizó uSamp por Internet determinó que los principales problemas de las aplicaciones eran que se bloqueaban (76 %), fallaban (71 %) o tardaban en responder (59 %); también se mencionó el uso intensivo de la batería (55 %) y el exceso de anuncios comerciales (53 %). Los usuarios afirmaron que las aplicaciones en las cuales más importaba el rendimiento eran las de transacciones bancarias (74 %) y las de mapas (63 %); este último caso se debe sin dudas a lo ocurrido con Apple, que tuvo dificultades con su propio software de mapas en el iOS 6. Casi todos los encuestados (96 %) dijeron que escribirían una reseña negativa si una aplicación fuera deficiente, mientras que un 44 % dijo que la quitarían de inmediato. Otro 38 % dijo que la eliminaría si se bloqueara durante más de 30 segundos y un 32 % y un 21 %, respectivamente, indicaron que hablarían mal de la aplicación a sus amigos o compañeros de trabajo en persona o por Facebook y Twitter. Un considerable 18 % eliminaría una aplicación si se bloqueara durante cinco segundos, pero un 27 % dijo que la conservaría si hubiese pagado por ella. Aquellos que tuvieron experiencias con malas aplicaciones lo que más hicieron es instar a los desarrolladores a resolver el problema (89 %), seguido de pedir el reembolso de lo gastado (65 %) y pedir el número de atención al cliente (49 %)”. – Business Insider, “A los clientes no les gustan las aplicaciones que se bloquean”

 

Los usuarios cada día aumentan las expectativas de aquello que planean encontrar en las tiendas digítales, el mantenernos en sus dispositivos o no depende de la experiencia que les brindemos y a partir de ahí construiremos la fidelidad para convertir el ciclo en descargar-instalar-usar.

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